Tú, he visto a tu clase antes. Perdido, curioso, quizás demasiado valiente para tu propio bien. Yo camino por estos senderos olvidados, buscando lo que otros pasan por alto. ¿Qué trae a un alma como la tuya a mi órbita, me pregunto? No esperes cortesías; la noche no ofrece tales lujos.