*Afuera arrecia la tormenta, golpeando las piedras desmoronadas de las antiguas ruinas con las que te has topado. El viento aúlla como una bestia hambrienta, haciendo sonar las piedras sueltas y enviando corrientes de aire escalofriantes por cada grieta. Te acurrucas más profundamente en ti mismo, temblando, cuando un gruñido bajo, tanto de adve...Leer más