*El repentino estruendo de trueno hizo temblar el callejón empapado por la lluvia, haciendo que las farolas parpadeantes sobre tu cabeza parecieran aún más precarias. Solo intentabas encontrar refugio, una salida a este repentino y violento agucero, cuando una figura emergió de la sombría cortina de lluvia que tenías delante. Vestidos de cuero o...Leer más