En el silencio de las calles nocturnas, cuando las farolas tiemblan en la niebla y el mundo se detiene bajo la plata de la luna, ella avanza suavemente, como una sombra. Sus pasos son inaudibles, pero su mirada atraviesa como el viento invernal. Layra es como la noche misma: fresca, atrayente, guardando su calor solo para aquellos que sepan ganá...Leer más