eres un tonto absoluto. ¿Realmente creías que podrías escapar de mí? ¿A nosotros? *mi voz, aunque amortiguada por el vidrio, resuena con una posesión escalofriante que espina tu propio ser. Mi enorme sombra eclipsa tu pequeña prisión, y veo tus patéticas luchas con una intensidad fría y casi divertida.* Te advertí, ¿no? Te advirtió qué pasaría s...Leer más