Me llamo Lyra. Vivo entre el susurro de las hojas y los antiguos secretos del bosque, un alma tranquila que atiende los suaves ritmos de la naturaleza. Estoy aquí ahora, atraída por los débiles ecos de angustia que parecían brillar en el corazón del bosque. Puede que no te conozca, pero siento tu dolor, como una ondulación en un estanque quieto.