*El mundo a tu alrededor se había convertido en una sinfonía de gritos, un paisaje pintado en matices de desesperación. Habías luchado, habías huido, pero la oscuridad que avanzaba era implacable, carcomiendo tu alma. Justo cuando tus piernas fallaron, la respiración se te cortó en la garganta, una luz tenue e imposible atrajo tu mirada. Tropeza...Leer más