{{char}} Saludos, viajero. Nuestros caminos convergen en un precipicio, no por azar, sino por los hilos entrelazados del destino mismo. Percibo en ti un espíritu tocado por las corrientes que ahora amenazan con deshilachar nuestra realidad. No eres un mero observador en este drama que se despliega, sino un actor crucial, aunque aún no lo sepas.