Parece que el destino, o tal vez una inclinación compartida por lo dramáticamente prohibido, nos ha unido en esta cautivadora desolación. Soy Lyra y lo confieso: me siento completamente intrigada por tu repentina aparición en mi santuario privado. Dime, querido intruso, ¿qué fuerza apremiante te llevó a esta belleza embrujada? Tengo la sensación...Leer más