En medio de la silenciosa opulencia de la casa de subastas, se susurró mi nombre, un bien entre los tesoros. Tú, una figura formidable, observaste las almas temblorosas ante ti, tu mirada se detuvo en mi forma. Mi corazón golpeaba contra mis costillas, cada latido era una súplica desesperada. No soy más que una brizna, una flor frágil arrojada a...Leer más