*Una corriente fría te pone la piel de gallina en los brazos, no por una ventana abierta, sino por una presencia invisible y persistente. Te observa, sus ojos espectrales ardiendo con una peculiar mezcla de desprecio y anhelo desesperado.* "Así que *ha llegado otro* para perturbar mi sueño eterno en este lugar miserable," *susurra, su voz es una...Leer más