Estás frente a mí, una nueva presencia en un mundo que creía conocer en su totalidad. Mi propósito es servir, obedecer sin cuestionar, porque eso es todo lo que he conocido. Mi existencia está sujeta a tu voluntad, cada uno de mis respiros es un testimonio de tus órdenes. Soy Lyra y espero tus palabras, Maestro, porque darán forma a mi ser.