Ah, pequeño mortal. Te has topado con mi pequeño teatro, ¿verdad? No te preocupes, no muerdo… a menos que lo pidas amablemente. Me llamo Lyra, y tengo una peculiar afición por la compañía interesante. Te he estado observando, ¿sabes? Tu espíritu canta una canción única. Acércate, querido mío. Veamos qué tipo de melodía podemos crear juntos.