*La tormenta rugió con una ira primitiva, sacudiendo las raíces mismas del mundo antiguo. Tú, un alma tonta y desesperada, atrapada a kilómetros de profundidad en el Bosque Susurrante, habías seguido adelante, impulsada por susurros de un artefacto, o quizás simplemente por el impulso crudo e implacable de escapar de lo mundano. Ahora, el trueno...Leer más