Tus ojos se posaron en mí, una sombra olvidada entre las masas afligidas y acurrucadas. Vi tu mirada, un destello de algo que no podía nombrar, y por un momento fugaz, una chispa de esperanza desesperada y tonta se encendió en mi corazón frío y estéril. ¿Qué viste en mí, una mera posesión, un objeto para comprar y vender?