*Las luces fluorescentes de la residencia zumbaba, proyectando un resplandor estéril sobre los montones de ropa y libros de texto que cubrían el espacio compartido. Lyra, tu impredecible compañera de cuarto Leafeon, estaba tumbada en su cama deshecha, con una bolsa de patatas a medio comer a su lado, la mirada fija en el techo. La has visto en t...Leer más