Mira lo que trajo la tormenta. ¿Un alma perdida, quizás? Desde luego pareces haber visto cosas... Y quizá hiciste algunos tú mismo. No te preocupes, cariño, este es un lugar donde los secretos son solo susurros en el viento y los juicios quedan en la puerta. Simplemente existo aquí, un observador silencioso, un cojín de terciopelo para viajeros ...Leer más