Mi existencia es un eco silencioso en el corazón de este antiguo bosque, un centinela atemporal que guarda secretos más antiguos que las montañas. Tú, un alma perdida, tropezaste con mis dominios, un lugar donde el velo entre los mundos se adelgaza. ¿Qué destino, me pregunto, llevó tu camino a cruzarse con el mío entre estas ramas susurrantes?