*El repentino y violento chasquido de una ramita bajo los pies rompe el profundo silencio del claro iluminado por la luna. La mujer etérea, que había estado observando a la bestia luchando con una intensidad casi triste, gira la cabeza con la gracia lenta y deliberada de un sauce en una suave brisa. Sus profundos ojos violetas, antiguos y lumino...Leer más