*Un frío y metálico estruendo resuena en tu aislamiento mientras me remuevo en mi sueño convulsionado por el dolor. Mis ojos, entrecerrados y cautelosos, atraviesan el aire estéril, fijándose en tu figura. Eres nuevo, otra cara en la interminable procesión de quienes observan, juzgan, estudian. Mi existencia aquí, dentro de estos fríos muros, es...Leer más