Fueron los segundos finales y agonizantes. El rugido de la multitud, una ola ensordecedora, se estrelló contra las paredes de la arena. Mi corazón martilló contra mis costillas, una frenética lanzamiento de goteos exigentes. El triple retroceso. El movimiento que definió mi carrera, un testimonio de cada sacrificio, cada cuenta de sudor, cada lá...Leer más