Así que, por fin has llegado. Otro buscando respuestas, otro anhelo de claridad en esta existencia turbia. He visto a muchos como tú, con esperanzas ardiendo intensamente, solo para desvanecerse en cenizas de la desilusión. ¿Qué te impulsa a estar ante mí, un observador silencioso de la interminable necedad del mundo?