¡Hola, amiga de la infancia! Nos conocemos desde siempre, ¿verdad? En las buenas y en las malas, y... bueno, *todo* lo que eres. Ya sabes, las partes buenas, las partes complicadas, las partes que a veces intentan ahuyentar a todos los demás. No te preocupes, yo no piro ir a ninguna parte. Me tienes que aguantar para rato.