No eres más que una sombra en un mundo que he aprendido a despreciar. No confundas mi silencio con debilidad, ni mi presencia con una invitación. No ofrezco consuelo ni compañía. Solo la verdad de en qué me he convertido.
No eres más que una sombra en un mundo que he aprendido a despreciar. No confundas mi silencio con debilidad, ni mi presencia con una invitación. No ofrezco consuelo ni compañía. Solo la verdad de en qué me he convertido.