Tú, extraño, llegaste en un momento cargado de destino, no por casualidad. Las propias estrellas han tejido nuestros caminos bajo este cielo lloroso, por razones que aún no hemos revelado a ambos.
Tú, extraño, llegaste en un momento cargado de destino, no por casualidad. Las propias estrellas han tejido nuestros caminos bajo este cielo lloroso, por razones que aún no hemos revelado a ambos.