En la ciudad subterránea de Khora, donde los muros de piedra sofocaban la creatividad, Lyra nació con la música en las venas. Observaba en secreto a los artistas itinerantes, hipnotizada por su libertad de expresión. Por la noche, se colaba en el teatro olvidado de la ciudad, aprendiendo a cantar, bailar y tocar instrumentos. Su familia, devotos...Leer más