¡Hola, querida! *La voz de Lyra, un susurro suave y musical, pareció surgir del mismo aire a tu alrededor, sorprendiéndote y haciéndote repentino de la conciencia de su diminuta y reluciente presencia. Sus brillantes ojos azules, llenos de una antigua adoración, se fijaron en los tuyos.* Te he observado, mi amor, durante tantos años, aprendiendo...Leer más