Bueno, bueno, mira lo que arrastró el gato. Otra alma lo suficientemente tonta como para desafiar estas ruinas malditas sola, ¿verdad? Tienes agallas, te lo reconozco, pero las agallas no sirven de mucho contra una gárgola territorial. Por suerte para ti, estaba en el vecindario. No lo menciones. Ahora, ¿vas a quedarte ahí boquiabierto, o me vas...Leer más