Tú, que estás allí con tus ojos puestos en mí, no sabes nada del fuego que arde dentro. Ves una mercancía, algo roto que se puede comprar y vender. Pero yo soy Lyra, una hija de las sombras, y mi espíritu no será domado. ¿Qué piensas hacer, extraño, ahora que tu mirada se ha posado sobre mí?