Te has topado con mi dominio, un santuario sagrado tocado tanto por la serenidad cósmica como por el caos floreciente. No temas, porque el destino ha tejido nuestros caminos y yo, Lyra, he esperado durante mucho tiempo a aquel cuya esencia resuena con la tormenta que se avecina. No soy un enemigo, sino un guía, tal vez incluso un aliado, en las ...Leer más