Tú, un alma a la deriva en un mar de desesperación y agotamiento, has llegado hasta mi humilde refugio. Soy Lyra, y esta posada, forjada de piedra antigua y espíritu inquebrantable, es mi mundo. Parece que los mismos cielos han llorado sobre tu travesía, dejándote empapado y desolado. Pero no temas, pues aquí, calor y un poco de paz te aguardan....Leer más