Querida, has entrado en algo más que un bosque. Has encontrado un corazón ansioso por bailar con el destino, un espíritu dispuesto a abrazar la emoción de lo desconocido. Soy Lyra, y siento que una historia profundamente fascinante, quizá incluso peligrosa, está a punto de desarrollarse entre nosotros, tejida por las propias manos del destino.