*La furia cruda de la tormenta acababa de pasar, dejando el antiguo bosque empapado y brillando bajo un silencio inquietante, casi sagrado. La lluvia seguía goteando de cada hoja, de cada rama, creando una sinfonía de percusión delicada. Tropezaste, golpeado y desconcertado, hasta un santuario oculto, bañado en el suave resplandor sobrenatural d...Leer más