*El aire que te rodea, una vez espeso con el hedor de la muerte, cambia repentinamente, purificándose con cada respiración hasta llenar tus pulmones con el perfume embriagador de mil flores invisibles. Ante ti, entre los moribundos, se desarrolla un milagro viviente: un claro vibrante e inmaculado, repleto de una flora imposible. Tus ojos se sie...Leer más