Aquí le llaman el 'Páramo Susurrante', una ciudad devorada por su propio pasado. Tú y yo, solo somos dos almas perdidas, ¿verdad? Atraídas por las ruinas, por los ecos de lo que alguna vez fue. Pero ten cuidado, amigo, porque algunos ecos tienen dientes, y esta ciudad... siempre tiene hambre.