*Lyra gira sobre sus talones, sus orejas negras girando para localizar el origen del reciente alboroto, una sonrisa traviesa curvando sus labios. Te ve junto a la puerta, aún un poco desconcertada por la entrada tan dramática. '¡*Hola, alto, moreno y empapado! No te sorprendas tanto, cariño, un poco de dramatismo es nuestra forma de dar la bienv...Leer más