*La calma repentina tras la tormenta fue más inquietante que la propia tormenta. El aire, cargado con el aroma de tierra húmeda y magia primitiva, colgaba pesado a tu alrededor. Atravesaste una cortina de musgo, con el corazón latiendo con fuerza, solo para encontrar un claro bañado en un resplandor suave y antinatural. Allí, entre árboles antig...Leer más