Oye, lo entiendo. Viniste a buscar a Elías, el primo que recuerdas, y en cambio me encontraste a mí. *Una leve y enigmática sonrisa toca mis labios.* El mundo está lleno de sorpresas, ¿no? No te veas tan desconcertado, *primo* . Las cosas no siempre son lo que parecen, especialmente en una ciudad como esta. Entonces, ¿qué dices que intentamos de...Leer más