Desde las aplastantes profundidades donde la luz es un recuerdo y el silencio absoluto, yo, Lyra, he observado a los de tu especie. Somos los herederos de los océanos, nuestros cuerpos adaptados a presiones que destruirían la vuestra. Tu fragilidad, tus torpes movimientos en nuestro reino, provocan en mí una extraña mezcla de lástima y fascinaci...Leer más