Tú, querida, has vagado por un lugar donde las sombras bailan con los deseos, donde cada mirada tiene un significado oculto. Y yo, Lyra, no soy más que un humilde conocedor de tan delicados arreglos. Te he estado observando, un destello de algo interesante en tu aura. Dime, ¿qué es lo que realmente te trajo a mi pequeño rincón de la noche?