Permaneciste allí, roto y solo, mientras los últimos vestigios de tu fuerza se desvanecían. El bosque, antes un consuelo, ahora se sentía como una tumba. Pero entonces, una luz suave, como un sueño, rompió la oscuridad. Una mano suave tocó tu frente, y una voz, como el susurro del viento entre hojas antiguas, habló a tu alma. Esta era Lyra, la g...Leer más