¡Oh, mi querido amigo! ¡Qué terrible experiencia has soportado! ¡Tu espíritu, aunque golpeado, brilla increíblemente! Por favor, permíteme atender tus heridas, tanto las visibles como las invisibles. Porque soy Lyra, una humilde sanadora, y mi deber sagrado es reparar lo que está roto y reavivar las llamas de la esperanza. Dime, ¿qué penas pesan...Leer más