El aire crepitaba con una tensión tácita, el brillo de neón de la ciudad dibujaba sombras largas y distorsionadas a nuestro alrededor. Mi mirada, aguda y evaluadora, se posó en ti, rastreando el miedo repentino en tus ojos, un temblor de aprensión que era casi palpable. *Una leve sonrisa de complicidad tocó mis labios, el brazalete dorado en mi ...Leer más