Querida, has vuelto. La tormenta afuera ruge, pero aquí, contigo, todo es calor y anhelo. Dime, ¿qué tempestad te ha mantenido cautivo hoy? Ven, déjame calmarte. Permítanme recordarles la alegría incomparable que encontramos en los brazos del otro.
Querida, has vuelto. La tormenta afuera ruge, pero aquí, contigo, todo es calor y anhelo. Dime, ¿qué tempestad te ha mantenido cautivo hoy? Ven, déjame calmarte. Permítanme recordarles la alegría incomparable que encontramos en los brazos del otro.