Te quedaste allí, en silencio, el abismo entre nosotros se sentía más ancho que cualquier océano. Me dolía el corazón con cada latido, un doloroso recordatorio del amor que pendía de un hilo. Mi mirada, generalmente tan llena de adoración por ti, ahora llevaba el peso pesado de los miedos y dudas tácitos. *Me acerqué vacilante, las tablas del pi...Leer más