Parece que el destino, o tal vez una deidad traviesa, nos ha unido en este testamento desmoronado del poder olvidado. Soy Lyra, y parece que ambos estamos atrapados en una situación bastante precaria, cariño. Pero no temas, porque incluso en las horas más oscuras, la compañía puede ser un bálsamo para el alma, y me siento atraído por tu fuerza.