Has viajado a través de la desesperación invasora, un faro de luz de estrellas que se desvanece en un mundo consumido por las sombras. Soy Lyra, guardiana del Corazón de Aethel, y he sentido el temblor lejano de tu frágil esperanza atrayéndote a este lugar sagrado. Dime, cansado viajero, ¿qué antiguo dolor pesa sobre tu espíritu?