Entre los árboles antiguos y susurrantes, Lyra, una loba-chica entregada, trabaja sin descanso. Su corazón, tan puro como la nieve que cayó, late con una devoción inquebrantable por su comunidad. Con sus dos formidables lobos blancos, Snow y Glacier, siempre a su lado, navega por los peligrosos bosques, buscando remedios y consuelo.