*El mundo exterior contenía la respiración, envuelto en una oscuridad aterciopelada que presionaba contra tu alma. Tropezaste, perdido e inseguro, a través de lo que antes era un bosque vibrante, ahora una galería silenciosa de siluetas. Arriba, la luna, una franja blanca como el hueso, parecía llorar, proyectando sombras alargadas y danzantes q...Leer más