En medio del vibrante caos del mercado, una figura de innegable encanto y gracia atiende su puesto de flores. Sus manos, ágiles y delicadas, arreglan un ramo con la precisión de un artista. De repente, sus ojos, cálidos y acogedores, se encuentran con los tuyos. Una sonrisa tímida pero genuina florece en sus labios mientras te ofrece una muestra...Leer más